Sony dejará de publicar juegos en formato físico para la PlayStation a partir de enero de 2028

Sony acaba de soltar una noticia que va a generar muchísima controversia en las próximas semanas, meses y, me atrevería a decir, incluso años. Y es que, hace sólo unos minutos, ha anunciado que dejará de publicar videojuegos en formato físico para las consolas PlayStation a partir de enero de 2028.

La compañía japonesa argumenta que lo hace para adaptarse al cambio de tendencia que se está produciendo en la manera de acceder a los videojuegos por parte de los consumidores. Si hace unos años la mayoría optaban por comprar ediciones físicas de sus juegos favoritos, ahora se decantan por las versiones digitales de los mismos.

A tal efecto, Sony ha dado a conocer que los nuevos títulos que se lancen a partir de enero de 2028 se publicarán única y exclusivamente a través de la PlayStation Store. Ello implicará que, quienes opten por adquirirlos a través de tiendas como Amazon, Fnac o MediaMarkt, sólo recibirán códigos de descarga.

Conviene apuntar que los juegos que se publiquen antes de esa fecha se podrán seguir obteniendo en formato físico, aunque probablemente sólo hasta que se agoten las existencias.

Aunque Sony no lo ha mencionado directamente, a nadie escapa que este anuncio deja a las claras que la PlayStation 6 no incluirá un lector de discos, ni siquiera como un módulo opcional. Así pues, y a diferencia de lo que sucede ahora con la PS5, su sucesora será una consola en la que sólo se podrán comprar videojuegos en formato digital.

La decisión sorprende por su forma y contundencia, pero no por el fondo. En los últimos años, Sony, Microsoft y Nintendo han ido dejando de lado el formato físico y se han decantado claramente por el digital. El motivo, como casi siempre, es de carácter económico.

Los juegos físicos son menos rentables, ya que, del precio que pagan los consumidores, la multinacional japonesa tiene que restarle el coste asociado a la fabricación la caja, el manual (si es que lo incluye), el disco, el transporte y, muy importante, lo que se quedan las tiendas que los venden. Un porcentaje, en este último caso, que se suele situar en torno al 30%. Todos esos importes desaparecen en las ediciones digitales.

Otra ventaja intrínseca del movimiento de Sony es que pasará a controlar la distribución de los juegos para sus consolas. Ello quiere decir que podrá dictar el precio al que se venden, cuándo aplica descuentos, en qué territorios y durante cuánto tiempo.

No habrá tiendas externas que puedan rebajar los juegos físicos que vendan cuando les parezca. Además, el mercado de juegos de segunda mano también desaparecerá. Como consecuencia, los ingresos de Sony aumentarán considerablemente a costa de los consumidores que, en promedio, deberemos pagar más dinero por los juegos que compremos.

Así está el patio. Además, y ahora que Sony ha dado el primer paso, es sólo cuestión de tiempo que Microsoft haga lo propio. Nintendo, probablemente, tardará unos años más en hacerlo. Al menos, hasta la llegada de la Switch 3. Pero que nadie dude que, antes o después, también adoptará una medida similar.

ETIQUETAS: PS5, PS6, Sony, ,